|
La batalla judicial que rodea a la sección séptima derecha del cementerio General tiene consecuencias colaterales. Debido al precinto de la zona, desde hace tres años no se realiza ninguna tarea de mantenimiento, lo que ha provocado que la maleza crezca hasta sepultar decenas de tumbas situadas en el perímetro de la sección, vallada e inaccesible para los familiares. La zona alberga una de las fosas comunes del camposanto. En 2006, cuando el Ayuntamiento inició la construcción de mil nichos sobre el terreno, el Fòrum per la Memòria del País Valencià denunció al Consistorio y pidió la exhumación de la fosa, alegando que existían restos de republicanos represaliados tras la guerra civil. Tras una auto favorable y otro desfavorable, llegaron las diligencias iniciadas por el juez Garzón en Madrid, que posteriormente fueron trasladadas a los respectivos organismos provinciales. En otras palabras, el proceso judicial continúa abierto. Desde la Concejalía de Cementerios explicaron que no pueden actuar hasta que exista una sentencia definitiva en torno a la fosa. Hay que tener en cuenta que incluso podría exigirse la realización de excavaciones arqueológicas, como ha demandado en repetidas ocasiones el Fòrum, de ahí la reticencia a incluso retirar los matorrales. El futuro de la sección séptima derecha es verde, ya que se prevé un ajardinamiento y un monolito en recuerdo de las víctimas de la guerra civil. Las fuentes consultadas aseguraron que tienen los proyectos preparados para empezar cuanto antes. De momento, habrá que esperar a la resolución del último recurso del Fòrum.
Fuente: Portal lasprovincias
|