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Según el estudio, una de cada 13 muertes por gripe A se ha producido entre niños, y la mayoría de ellos se encontraban en edad escolar.
Los más afectados por la expansión del brote fueron los niños de raza blanca, grupo en el que se cuentan un 42 por ciento de las víctimas mortales, seguidos por los hispanos, que constituyen un 33 por ciento del total. Pese a las alarmas de un mayor daño potencial del virus entre niños menores de 5 años, en la práctica más de un 80 por ciento de los fallecidos superaban esa edad, lo que ha situado la edad media de las víctimas mortales pediátricas en los 9 años.
Entre los niños hispanos, sólo dos de los niños que fallecieron entre abril y agosto eran menores de 5 años.
El director del CDC, Thomas R. Frieden, señaló hoy en una conferencia de prensa que la tendencia que ha observado el MMWR difiere de la habitual en la gripe estacional, en la que más de la mitad de las víctimas mortales no llegan a los 4 años de edad.
Para Frieden, el dato más alarmante es que "dos tercios" de esas 36 víctimas mortales tenían epilepsia, parálisis cerebral o algún otro tipo de enfermedad relacionada con el desarrollo neuronal, una proporción que duplica la que suele registrarse con la gripe estacional.
"Estos datos muestran la importancia de que la gente con enfermedades respiratorias, cardíacas o neuronales se mantenga alerta y esté en el grupo prioritario cuando la vacuna esté disponible en octubre", dijo Frieden. Entre los niños que no sufrían ninguna de estas condiciones, la principal causa de muerte fueron las "infecciones bacteriales", que ocurren cuando un paciente ya debilitado por un virus queda infectado por un microbio bacterial.
Frieden subrayó que "es complicado" saber si el número de muertes pediátricas por gripe A, que a día de hoy ha ascendido a 40, es mayor que el que se registra anualmente por la gripe estacional.
"Esa parece ser la tendencia, pero no podemos estar completamente seguros, porque el CDC nunca ha supervisado tan de cerca la gripe estacional como lo ha hecho con este brote", indicó Frieden.
La gripe A, que afecta ya a todos los estados de EEUU, al Distrito de Columbia y a los territorios asociados, ha provocado ya 556 muertes en el país, mientras que 8.843 personas permanecen hospitalizadas por su causa, según el último informe del CDC.
Según Frieden, las previsiones del CDC para la nueva temporada son "moderadamente optimistas" por haber constatado que, pese a su rápida expansión, el virus "no ha mutado ni se ha vuelto más mortal".
Frieden añadió que el CDC "está estudiando" los últimos informes médicos provenientes de China, que ya ha anunciado que su vacuna se administrará en una sola dosis, aunque reiteró que, en principio, la que se distribuya en EEUU en octubre requerirá dos dosis, al menos para los niños.
El CDC publicó hoy otro informe, en el que establece una comparativa con la expansión del virus en cinco países del hemisferio sur, que concluye que las consecuencias son similares a las que se han registrado en EEUU.
El estudio, que detalla el estado de la pandemia en Argentina, Chile, Uruguay, Australia y Nueva Zelanda, reafirma la tesis del CDC de que el virus ha permanecido genéticamente estable y de que su actividad se moderó desde mediados de julio. También muestra una similitud entre las poblaciones de riesgo, compuestas principalmente por niños en edad escolar, adultos menores de 65 años y mujeres embarazadas. EFE
Fuente: Magazine Post-Mortem
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